|
Cava
C. Perelada Brut reserva
Personalidad
del Empordá para una bodega que "no escatima para
hacer un buen cava". El brut de Perelada permanece
en la cava un mínimo de dos años y está vinificado
con las uvas Macabeo, Xarel-lo, Parellada y Chardonnay.
Todo bajo el rigor de una tradición que se remonta
al siglo XV, un entorno idílico -castillo, museo
del vino, claustro gótico y Festival de Música
incluidos- y una calidad de la que es responsable
la familia Suqué. Por eso, son los primeros platos
y entrantes los más idóneos para disfrutarlo;
nunca los postres. Tampoco hay que descuidar el
periodo de consumo: "sin prisa pero sin pausa".
Este cava hay que beberlo dentro del año en el
que se ha comprado para apreciar todas sus bondades.
Platos:
entrantes, marisco, pescado y aperitivos. Rasgos:
amarillo pálido. Buen desprendimiento de burbuja.
Recuerdos de madera y pan tostado. Agradable,
fresco y a la vez estructurado. Características:
servir a 6-9º C de temperatura
|
|