EL BAR EN CUBA. ANTECEDENTES HISTÓRICOS.
Almacenes,
bodegas y bodegones:
En
esos lugares, además de almacenar aguardientes, vinos,
víveres, tabaco, etc., también vendían bebidas, comestibles
y otros menesteres. Fue en el bodegón donde la cantina
cubana dio sus primeros pasos, en los mesones españoles
se les llamaba mesonero al que los atendía, bodeguero
al del bodegón y mozo al dependiente de fonda y café.
Los
cafés:
Fueron
los verdaderos lugares donde empezó a utilizarse la
palabra cantinero. En el primer libro dedicado a estos
fines en 1876, Miguel F. Campillo se refiere a los dependientes
con las siguientes palabras: "es el segundo grupo de
la enseñanza positiva de dependientes de restaurantes
y cafés, el sistema que se sigue es detallar todos los
pormenores, porque es obligación la de estos dependientes
de suma trascendencia. Su instrucción tiene que estar
a la altura de las demandas del público, por cuanto
existen diversidad de bebidas compuestas, españolas
y extranjeras que se necesitan conocer: los cócteles
de Ginebra y Vermouth, vinos generosos y otros, los
ponches de leche, huevo y agua, con los distintos ingredientes
y clases de aguardientes y licores seguidos de néctares,
agua de selts, cremas, refrescos, jarabes, helados y
otros, acompañados de nociones de panadería y dulcería".
Fondas:
En estos lugares a mediados del siglo XIX se desarrollaron
dependientes de cantina, para brindar comidas y bebidas,
aunque algunas servían como casa de huésped. Existieron
muchas en nuestro país con precios bajos, fueron famosas
las fondas de chinos con comidas asiáticas.
Hoteles:
Fueron
creados en la segunda mitad del siglo XIX, el primero
fue el hotel Santa Isabel en la Plaza de Armas, donde
el cantinero rindió también sus funciones, siempre siguiendo
el sistema indirecto, del mostrador a la mesa.
Restaurantes:
Muchos
fueron los cafés y fondas que se convirtieron en restaurantes,
como el Miami, después restaurante Caracas, que en otros
tiempos había sido el Bodegón de Alonso.
Bares:
Es
la unidad más completa dedicada a la venta de bebidas
alcohólicas, saladitos y otros. Algunos cuentan con
aire acondicionado, que datan desde 1939, como el primer
bar circular, el Panamerican Club, en O Reilly y Bernaza,
donde apareció el delantal, después el smoking blanco
y la fina y elegante corbata.