LA
QUEIMADA
Desgraciadamente
la magia se está alejando cada vez más
de nuestra vida cotidiana. Los rituales
antes tan importantes para marcar momentos
a fuego y hierro, ahora no son más que
sombras tenues extinguidos por la luz
insolente de la vida actual. En las fiestas
aun quedan restos mágicos, que interpretados
pueden hacernos ver que es imposible globalizar
al hombre. Siempre va a quedar algo profundo
que lo defina sin explicarlo. En los ribeiros
del Miño, en Chantada nace un rito marcado
con el antiguo respeto al fuego tan característico
de lo pagano.
La
queimada es una pócima, una medicina mágica
con la que se curan los males del alma.
Ahora esos males reciben varios nombres.
Por ejemplo: "depresión". Los gallegos
lo llamaban "meigallo". Este brebaje se
puede usar también para espantar los malos
espíritus, y atraer a los buenos.
El
personaje que elabora la queimada recibe
el nombre de "quemador". Con buen pulso
se prende fuego la mezcla. Se remueve
con un cucharón, y se recita algún conjuro:
Mouchos,
coruxas, sapos e bruxas. Demos, trasgos
e diaños, espritos das nevoadas veigas.
Corvos, pintigas e meigas, feitizos das
manciñeiras. Podres cañotas furadas, fogar
dos vermes e alimañas. Lume das Santas
Compañas, mal de ollo, negros meigallos,
cheiro de mortos, tronos e raios. Oubeo
do can, pregón da morte ; fuciño do sátiro
e pé de coello.
Pecadora língua de mala muller casada
cun home vello. Averno de Satán e Belcebú,
lume dos cadavres ardentes, corpos mutilados
dos indecentes, peidos dos infernales
cús, muxido da mar embravescida. Barriga
inútil da muller solteira, falar dos gatos
que andan a xaneira, guedella porca de
cabra mal parida. Con este fol levantarei
as chamas deste lume que asemella as do
Inferno, e fuxirán as bruxas a cabalo
das súas escobas, índose bañar na praia
das areas gordas.
¡Oíde, oíde ! os ruxidos que dan as que
non poden deixar de quemarse na aguardente
quedando así purificadas. E cando este
brevaxe baixe polas nosas gorxas, quedaremos
libres dos males da nosa ialma e de todo
embruxamento. Forzas do ar, terra, mar
e lume, a vos fago esta chamada : si é
verdade que tendes mais poder ca humana
xente, eiquí e agora, facede cos espritos
dos amigos que están fora, participen
con nós desta Queimada.
La
realización de la Queimada tiene algunos
convencionalismos. Dependerá tanto del
Quemador como de los asistentes al ritual
sus características individuales. Se puede
poner azúcar o no, más o menos aguardiente
decir el conjuro anterior o este: Apelemos
a las mujeres de Galicia, a las viudas
de los vivos, a las meigas, a todas las
heroínas que dejaron su vida en el tortuoso
sendera de la búsqueda de la luz, sin
perder la ESPERANZA.. A la madre de la
esperanza: Pandora A la extraditada del
Paraíso: Eva la pecadora A la que quemaron
viva en la hoguera,: María Soliño, la
meiga A la heroína:, María Pita, la guerrillera
A la reivindicativa: Concepción Arenal
A la soñadora, Rosalía Castro Que sus
espíritus renazcan en las llamas de esta
queimada y nos embriague de esperanzas
en un mundo donde el conocimiento sea
LUZ. Lo especial de lo rituales es que
ayuden a resistir esa corriente vulgar
que convierte el oro en plástico, el sexo
en pornografía, el deseo en pecado y el
exceso en traición.
Como
en tantos ritos en este la palabra es
tan importante como el aguardiente. A
medida que suenan las llamas cantan en
"gallego" removidas por el cucharón. La
queimada lleva : Aguardiente, miel que
se depositaba en el fondo de la cazuela,
azúcar, limón, manzana y granos de café.
Origen de la queimada: Rastreamos sus
orígenes en los siglos XI o XII, en coincidencia
con la construcción de la Catedral de
Santiago. Tiene elementos célticos, románicos,
germánicos y árabes. La queimada se bebe
en tacitas de barro. ¿Pero cuanto se debe
beber? En Galicia dicen que el fuego tiene
tres virtudes. PURIFICA, ALUMBRA Y CALIENTA.
Una taza nos PURIFICARÁ protegiendo nuestra
alma del meigallo. La segunda taza nos
ALUMBRARÁ despejando nuestra mente de
prejuicios. Será LUZ que ilumine el camino.
La tercera taza, nos CALENTARÁ despertando
nuestras pasiones. ¿Qué pasa si bebemos
una cuarta? Eso dependerá de la capacidad
que tengamos para luchar con nuestros
demonios personales... Esperemos que sepan
disfrutar aunque sea por un momento de
lo antiguo, de lo natural, de lo peligroso.
Simplemente de lo humano.