Tristan,
Isolda, el amor y beber magia
RESPUESTA "Quien bebe el elixir, habrá
de prodigarse, amar aun contra su voluntad,
a una persona sobre todo y sólo a ella.
Con la poción beberán una vida y una muerte,
un gozo y una pena..."
¡Qué
demos un ejemplo del papel romántico /
mágico de una bebida! Fácil, Wagner nos
lo sirve en bandeja, aunque si damos una
vuelta de rosca el veneno de Romeo y Julieta,
pero mejor el primero.
Siempre hablamos de temas que para un
lector ingenuo no tienen una articulación
evidente. El ritual, el valor de las palabras,
la fuerza indómita de la pasión, el placer,
la rebeldía, la cultura y los personajes
que recorrieron caminos similares que
nosotros pero dejaron mapas. Desde ya
no son los exactos para nuestra vida porque
fueron hechos basados en las aventuras
de otros. Pero nos puede servir de referencia
¿no?
El
amor de Tristan e Isolda nació por error.
Tristán la llevaría a Cornualles para
que se case con el rey Marke. A la hora
de refrescarse creyendo que era vino,
bebieron Isolda la princesa de Irlanda
y el caballero Tristán una poción preparada
por la madre de ésta. Como tantas mujeres
bellas, entendía de hechicería. Ese brebaje
junto con una serie de bálsamos y elixires
habían sido dados a su hija. La reina
recomendó especialmente el filtro de amor
a la fiel sierva Brangania que sería también
la compañera de la princesa en ese viaje:
ella habría de escanciarlo al rey Marke
y a Isolda antes de su primera noche conyugal,
pues el elixir tenía la virtud de encender
una pasión recíproca: "Quien bebe el elixir,
habrá de prodigarse, amar aun contra su
voluntad, a una persona sobre todo y sólo
a ella. Con la poción beberán una vida
y una muerte, un gozo y una pena..."
¿Habrá
sido esa mezcla de sombras de la noche,
azafrán y mirra y una pizca de beleño?
¿Las palabras? ¿El destino? No hacen falta
respuestas.
Esta
historia se mezcla con el autor de manera
indescriptible. Esta obra tiene fama de
mágica. Con el primer acorde de esta partitura
(el acorde de Tristán) "Fa, Si, Re sostenido,
Sol sostenido", comenzaría la música moderna,
se anunciaría el siglo XX. Nadie pudo
hacer oídos sordos, pues aquí se dio un
paso decisivo para salir de la "tonalidad".
Bueno,
para no desviarnos si creemos que existen
vías, tal vez la poción nada más operó
como deshinbidor, aflojando las cuerdas
y dejando que la princesa sienta dentro,
lo que no permitía traspasar sus férreas
puertas de mentira moral. Y que el caballero
Tristán enfundara sus deberes y blandiera
su espíritu aunque esto no fuera lo que
se esperaba de él. Lo importante es encontrar
la excusa para hablar sobre estos temas,
porque cada día es más difícil encontrar
paladares preparados y almas libres.