¿Qué
cafetera elegir?
Existen
diversos procedimientos para elaborar
un buen café. Cada uno de estos procedimientos
tiene ventajas e inconvenientes.
Cafetera
eléctrica de filtro
En
una cafetera eléctrica el agua se calienta
en un depósito, mediante una resistencia,
y cae sobre un embudo en el que se coloca
un papel de filtro. El agua cae por su
propio peso, sin que exista ninguna presión
externa y pasa más o menos rápidamente
por el café, por lo que conviene moler
bastante el grano. Las cafeteras eléctricas
actuales han llegado a ser, en algunos
casos, realmente sofisticadas e incluso
existen modelos programables.
Cafetera
italiana
Estas
cafeteras basan su efecto en la presión,
por lo que el café que se produce es bastante
fuerte. Conviene que el café esté bastante
molido y no hay que aplastarlo en el depósito.
Las cafeteras basadas en este principio
se utilizan también en las cafeterías.
Cafetera
de pistón
Muy
utilizadas en Francia. Están formadas
por un cilindro de cristal dotado de un
émbolo en la parte superior. En la parte
inferior hay una placa de metal que hace
las veces de filtro. Aunque la presión
es escasa, el tiempo de contacto es mayor
por lo que no es necesario moler mucho
el café.
Sifón
Es
el sistema preferido por los expertos.
Constan de un embudo superior, un filtro
y el cazo de cristal. El filtro del embudo
encaja perfectamente en el cazo. En el
embudo se coloca el café y en el cazo
se echa el agua. A continuación se calienta
el cazo y el agua asciende al embudo,
tras atravesar el filtro.
En
el embudo el agua se mezcla con el café
a una temperatura constante. A continuación
se separa el cazo del fuego y, debido
al enfriamiento, la presión en el cazo
es menor que en el embudo. Como consecuencia,
el café es aspirado hacia el cazo.
Puchero
Es
el sistema tradicional. Se calienta agua
en un puchero justo hasta que comienza
a hervir. Se retira el recipiente del
fuego y se añade el café. Se remueve durante
unos minutos y se filtra mediante un colador.
El grano no debe molerse mucho.