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La
cerveza es una bebida alcohólica muy antigua,
desarrollada por los pueblos de los imperios mesopotámicos
y por los egipcios, resultado de fermentar los
cereales fermentados en agua, en presencia de
levadura.
Los primeros brebajes surgían de cocinar el producto
de sus recolecciones obteniendo sopas claras,
fermentadas, de gusto fuerte, ácida y amarga.
Así aplica fermentaciones alcohólicas a su sopa.
Un ejemplo que nos ha llegado a través de los
siglos son el "Kvas" ruso, el centeno o de alforfón,
de trigo o cebada, o el braga eslavo, a base de
mijo. En la Mesopotamia, 4000 años a.c. se preparaba
una bebida a base de moler y cocer algunos panes
planos de cebada que posteriormente, se braceaban
en aguas azucaradas y se dejaban reposar.
Así
obtenían una cerveza que recibía el nombre de
"Sikara" y que es considerada la primera en la
historia. Según una tabla Asiria del año 2000
antes de nuestra era, la cerveza formaba parte
de las provisiones del Arca de Noé.
Para entonces ya se conocían tres clases de cerveza:
· La Shu, obtenida de la fermentación del mijo.
· La Li, de arroz, suave e incolora. · La Chin,
de candela, clara y amarga, con un proceso de
elaboración largo.
Además
de estas tres alcanzó gran popularidad el sake,
que no es un aguardiente como se cree, sino una
cerveza de arroz, puesto que en su elaboración
no entra ni una sombra de destilación o maceración
en alcohol. Con el tiempo en todo lugar de Europa
donde se cultivan cebada y candela se empezó a
si mismo a fabricar cerveza.
La
cerveza era la bebida del guerrero en la tierra
del Norte, se contaba que esta poción de héroes
era trofeo de batalla entre los gigantes y los
dioses. También era símbolo de prosperidad cuando
la malta desbordaba los graneros, la cerveza corría
para honrar a los dioses.
Más tarde, en la Alta Edad Media, la Europa ya
cristiana vivirá la insaciable sed de los vikingos,
que obligará a retroceder al vino cristiano y
hará avanzar a la cerveza de nuevo hacia el Mediterráneo.
A bordo de las embarcaciones, los daneses y noruegos,
embarcaban gran cantidad de maltas y toneles de
agua para fabricar cerveza a bordo, así ofrendaban
a sus dioses (Ran y Aegir) para que los librasen
de naufragios y se procuraban sin saberlo una
medicina contra el escorbuto.
Un
detalle misterioso de la cerveza de los vikingos
es que, entre los distintos tipos que se fabricaban,
existía uno a base de un tipo de cereal que actualmente
ya no se cultiva, llamado Corsedela.
Tanto
este cereal como las recetas para fabricar la
cerveza a partir de él se han perdido en la noche
de los tiempos sin dejar rastros.
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