|
Hay
tres productos básicos que utilizamos para su
elaboración:
1.
La malta de cebada: se obtiene del proceso de
malteo de granos de cebada. El malteo comprende
el desarrollo controlado de la germinación del
grano (embebida de agua, la cebada se deja germinar
a fin de que el algodón se convierta en azúcar
soluble) y con un procedimiento final de secado
o tostación (según se quiera obtener una cerveza
pálida, dorada o negra). Una vez transformada,
la malta cederá el almidón, las enzimas y las
proteínas necesarias para la elaboración del mosto.
2. El lúpulo: Para conseguir ese paladar amargo
que caracteriza a la cerveza, se le añade lúpulo
o, mas exactamente, su flor, un cono de pétalos
dorados que contiene resinas y aceites aromáticos,
interviniendo en la formación y calidad de espuma.
3. El agua: La diferencia del agua utilizada en
la elaboración de cerveza y la de uso corriente
se da por dos tipos de componentes que la integran
como ser sulfatos, nitratos, cloruros, sodio,
calcio, etc. Pero además debemos tener muy en
cuenta la levadura y los "adjuntos" (arroz y harinas
de maíz).
La levadura es un factor importante ya que transforma
los azúcares en alcohol y gases carbónicos. A
este proceso se lo denomina fermentación. El arroz
partido y la sémola contribuyen, con los almidones
necesarios para la elaboración de la cerveza.
|