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En el año 1992, el
57% del total envasado correspondía a la damajuana.
También envasamos
en "tetra brik" y en envases de vidrio de 750
cm3.
La experiencia de
tantos años y la estructura disponible, nos permite
una producción diversificada. Elaboramos vinos
de mesa blancos, rosados, tintos y dulces. En
"vinos finos varietales", elaboramos "Torrontes",
"Malbec", "Chenin". En vinos "Generosos", elaboramos
"Moscato", "Mistela" y "Marsala" (apto para la
Santa Misa" y también utilizado para la elaboración
de "Sambayon".
Otro hecho que caracterizo
al fundador de la Empresa, es el de haber impuesto
el consumo de algunas variedades de vino, mediante
productos de calidad y acertada política de promoción,
aun sin contar con los elementos modernos en lo
que hace a publicidad y técnicas de "marketing".
En el país son ampliamente conocidos el "Moscato
Crotta" y la "Mistela Crotta", cuyo consumo estimulamos
y difundimos hace muchos años.
QUE
TENEMOS
El establecimiento
industrial ubicado en Palmira, tiene una capacidad
de 18.000.000 de litros. Esta constituido por
dos grupos de construcciones, uno destinado a
la elaboración y el otro al fraccionamiento. Nos
mantenemos actualizados en materia de avances
tecnológicos, única forma de permanecer en el
mercado moderno.
Nuestra
bodega es fácilmente identificable debido a una
torre de 25 metros (que contiene piletas para
almacenamiento de vinos). Desde su mirador, puede
disfrutarse el hermoso paisaje de los viñedos
circundantes con el imponente marco de la cordillera
nevada.
Anualmente
elaboramos aproximadamente 90.000 quintales de
uvas. De ese total, 50.000 corresponden a uvas
propias y el resto lo adquirimos a un grupo de
80 pequeños productores habituales, a los que
apoyamos con nuestro asesoramiento.
La producción
propia la obtenemos de un inmueble de 300 hectáreas
en el lugar denominada "Ramblon". Del total de
esta finca, están cultivadas 200 hectáreas en
las cuales hemos ido implantando cepajes de calidad
con una buena diversificación en cuanto a variedades.
Esa política nos permite disponer de la producción
de 35 hectáreas de "barbera bonarda", 14 de "Chenin
Blanc", 14 de "Pedro Ximenez" 14 de "Cereza" y
7 de "Superior", que se destinan a la exportación
a Europa en estado fresco. El resto de la explotación
corresponde a las variedades "criolla grande",
"tempranilla" y "cereza".
COMO TENER
UNA BODEGA EN CASA
Por más pequeña
que sea una casa, siempre hay un lugar para guardar
vinos; los Tintos porque añejan naturalmente,
y los Blancos para llevarlo a enfriar solo unas
horas antes de beberlos.
Crear en
nuestra casa, un lugar destinado a tener diferentes
tipos de vinos; los de consumo diario, los que
necesitan una pequeña guarda, y los más exquisitos
de un año o más tiempo de guarda, para acontecimientos
especiales. La función de la Bodeguera o Enoteca,
consiste, en que al menos, el vino no vaya del
almacén a la mesa. Porque el vino precisa de un
descanso, una semana, quince días o más, antes
de pasar a la ceremonia del descorche.
No se necesita
un gran espacio para una bodega casera, teniendo
en cuenta que las botellas deben guardarse horizontalmente
para que el vino moje el corcho, impidiendo que
se reseque y deje pasar el aire. Debe estar lejos
de fuentes de calor o frió, a una temperatura
constante, sombrío, la luz daña el vino, levemente
aireado, ni demasiado húmedo, ni demasiado seco,
perfectamente limpio, esto habla de que se sigue
cuidando al vino.
Departamento
Técnico Bodegas y Viñedos Crotta
COMO DEGUSTAR
VINOS
La degustación
del vino pone en funcionamiento una serie de estímulos
sensoriales, los constituyentes del vino provocan
una acción sobre los órganos de los sentidos produciendo
sensaciones, el degustador las reconoce como percepciones.
La experiencia adquirida por la persona degustadora
le permite interpretar estas sensaciones, de ahí
la necesidad de un aprendizaje, de un entrenamiento.
La degustación
de un vino es la interpretación de un conjunto
de sensaciones percibidas simultanea o sucesivamente,
que en la mayoría de los casos forman un todo
en un consumo común de vino, pero para una degustación
analítica debe separar, ordenar e identificar
esas diversas sensaciones.
En la degustación
intervienen nuestros sentidos: visuales, olfativos,
gustativos, a los que hay que agregar las estimulaciones
táctiles y térmicas de la cavidad bucal.
Cuando se
degusta un vino y se lo lleva a la boca hay que
considerar que las sensaciones percibidas provienen
tanto del sentido del olfato como del gusto, a
esta sensación se la llama comúnmente "gusto",
la respiración normal proyecta hacia la nariz
sustancias volátiles que constituyen el "aroma"
y el "bouquet" del vino.
Si debe
degustar una serie de vinos, se comienza por los
más livianos, y por los más secos. Se degustan
primero los Blancos que los Tintos, porque sino
se refuerza la aspereza tánica de los Tintos.
Los vinos añejos se degustan después de los nuevos.
Hay que clasificar los vinos de acuerdo a la intensidad
excitativa creciente, yendo de los más débiles
a los de más alcohol, de los más secos a los más
dulces, de los más livianos a los de más cuerpo.
La llamada
temperatura ideal no es tan fácil de determinar,
ya que depende de múltiples factores. En primer
lugar, es subjetiva, depende del gusto de cada
uno y de la moda imperante; también depende de
la comida que ha de acompañar a ese vino, la estación,
la temperatura reinante. Hay un axioma que dice:
"Una temperatura para cada vino, una temperatura
para cada gusto", lo cual da lugar a una gran
diversidad de opiniones. Como consejo practico
y general, los vinos Tintos de 16º a 18ºC, los
vinos Blancos y licorosos de 10º a 12ºC, los espumantes
de 8º a 10ºC.
En la degustación
lo primero que evalúa es la vista, inmediatamente
se huele luego de haberlo agitado suavemente,
lo cual moja las paredes del vaso aumentando la
concentración de sustancias odorantes.
Cuando se
comienza la degustación, los primeros vinos no
llaman la atención, las primeras impresiones pueden
ser falsas, mientras la cavidad bucal no este
suficientemente impregnada, por lo tanto se aconseja
"preparar la boca" con vinos conocidos.
Luego retener
en la boca una pequeña cantidad, enviarla casi
hasta el fondo de la garganta, y luego, antes
de que penetre en el esófago hacerla volver a
la boca: un buche tranquilo de vino. En el preciso
instante del regreso del vino a la boca, respirar
por la boca misma, dejando que se impregne con
el vino, esto nos permite que las sustancias menos
volátiles sean percibidas por la vía retro-nasal,
en fin lo olemos por dentro.
EL VINO
Y LA SALUD
En el aparato
cardiocirculatorio, el vino provoca una vasodilatación
periférica a la que corresponde la bien conocida
sensación de calor. Presenta una suave acción
diurética que facilita el trabajo del corazón.
El vino,
como cualquier alimento, debe consumirse en una
dieta equilibrada, sin excederse en la cantidad
(700 cc. En 24 hs.) Con tales dosis el hígado
metaboliza el alcohol etílico.
El vino
contiene casi todas las vitaminas hidrosolubles,
y tiene un contenido de hierro entre 5 y 10 mg
por litro.
El valor
energético del vino va ligado a su contenido en
alcohol etílico que libera 7 calorías por gramo.
Los taninos
y los ácidos, especialmente el málico, contenidos
en el vino blanco, tienen una evidente acción
antimicrobica. Esta propiedad va mas ligada a
los vinos tintos que han demostrado ser bactericidas.
En el aparato
digestivo estimula las células gustativas y favorece
la digestión, promoviendo la secreción del ácido
clorhídrico y pepsina.
En el hígado
el vino estimula la producción de bilis y facilita
su vaciado en cavidad intestinal. A dosis moderadas
no produce efectos tóxicos en la célula hepática.
Ejercita
una acción favorable en el metabolismo del colesterol
y de la glucosa. Reduce la hiperglucemia alimenticia,
facilitando la transformación de la glucosa en
el hígado. Reduce, además, el nivel de colesterol
en la sangre, incrementando las síntesis de las
lipoproteínas.
Ejerce una
acción positiva sobre el humor, sobre el carácter
y sobre el temperamento del hombre. Es una prueba
indirecta de ello la vivacidad, la inteligencia
y la genialidad de los pueblos latinos que desde
tiempos inmemorables son consumidores de vinos.
Por consiguiente,
la Asociación de Médicos Amigos de la Vid y del
Vino de Italia considera el buen vino (extraído
por fermentación de la uva) por sus propiedades
eupépticas y nutritivas ha de considerarse parte
integrante de la dieta del ser humano.
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