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Bodega
Rosell Boher
Participa
dentro del segmento de pequeños establecimientos
productores, denominados "Bodegas Boutigue", establecimientos
que la mayoría de las veces tienen una producción
muy limitada, aunque comparten la pasión por el
vino, cuidándolo para lograr imprimirle una filosofía
de calidad, excelencia y originalidad. Los resultados
de la dedicación, el esmero y el trabajo personalizado
son verdaderas obras de arte. Conseguir estos
productos es en algunos casos muy difícil, aunque
en las buenas vinotecas ya ganaron un lugar de
privilegio.
Es
el producto de muchos años de experimentación
lúdica. Su protagonista: Pedro Federico Rosell
Boher. De su padre heredó el gusto por la búsqueda.
Y la búsqueda no sólo como el deseo de captar
un objeto, su esencia, sino también el privilegio
del aprendizaje Rosell Boher continúa la tradición
familiar de los espumantes con la consigna de
elaborar el mejor producto.
En
las mejores zonas de Mendoza cultivan varios "clones"
de Pinot Noir y Chardonnay elegidos cuidadosamente.
Los diferentes vinos base obtenidos a partir de
estos clones, permiten una refinada selección
posterior, con el fin de lograr la complejidad
buscada del corte definitivo o "cuvée".
El
método "Champenoise" de la zona de la Champagne
en Francia, adoptado por la bodega, asegura los
más altos resultados en la calidad en vinos de
este tipo. Con partidas limitadas garantizan los
cuidados personalizados que requiere para la producción
artesanal
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