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No
todos los vinos pueden ser almacenados. La temperatura
y humedad del lugar deben ser constantes.
Cuando
compre un vino observe el número impreso al pie
de la contraetiqueta y compre el mayor: es el
último en llegar. Elija las botellas que están
al fondo de las góndolas, menos expuestas a la
luz. Y no compre las que tengan polvo sobre sus
hombros: delata que estuvieron paradas mucho tiempo.
Derribemos
el mito "Cuanto más viejo mejor": no todos los
vinos pueden ser guardados ni todos mejoran con
la guarda. Un vino debe ser especialmente preparado
para ello, por ejemplo, los añejados en roble.
El vino blanco es difícil de conservar por más
de dos años. Los tintos argentinos pueden conservar
su calidad entre 3 y 12 años, según su cuerpo
y grado alcohólico (para poder guardarlo, no debe
ser inferior a 12,5°). Los Cabernet Sauvignon,
Malbec Y Syrah son los que soportan más tiempo
la guarda.
Guarde
los vinos a una temperatura constante todo el
año. Recuerde que el calor es el enemigo máximo
del vino, porque acelera su envejecimiento. Lo
ideal: 15°.
No
compre vinos que estén en la vidriera ni debajo
de una luz dicroica y jamás exponga las botellas
al sol. El vino necesita oscuridad.
Proteja
sus aromas. La bodega no es compatible con la
despensa ni el garaje. Tampoco almacene vinos
junto a pinturas o diluyentes.
Mucho
cuidado con las vibraciones, aún con las sonoras.
La botella no debe ser maltratada. El vino es
como la mayoría de las personas: no quiere que
lo molesten.
Lo ideal es mantener una humedad de entre 60°
y 70°. Si es mayor puede generar hongos. Si es
menor el corcho tiende a secarse.
Lo
mejor es que las botellas permanezcan acostadas,
para que los corchos se mantengan hidratados e
inflados. Hay quienes dicen que la cámara de aire
que queda en la botella ya tiene la humedad suficiente,
pero, con semejante joyas, más vale prevenir.
No
se preocupe si observa en la botella algún depósito.
Pruébelo con confianza. Lo peor que le puede pasar
al vino es que (por un defecto de taponado o una
guarda incorrecta) se convierta en vinagre. Jamás
se transformará en un producto nocivo.
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